FELICIDAD, ECONOMÍA E INSTITUCIONES

Bruno S. Frey y Alois Stutzer

(Universidad de Zurich)*

            Utilizando datos de entrevistas a 6.000 residentes en Suiza, se dirige un análisis econométrico que sugiere que los factores institucionales en forma de democracia directa (vía iniciativas o referendos) y de estructura federal (autonomía local), sistemáticamente y de manera considerable aumentan el bienestar individual declarado. Este efecto positivo puede ser atribuido a unos resultados políticos más próximos a las preferencias de los votantes, así como a la utilidad del procedimiento de la participación política. Por otra parte, se respaldan los resultados de las estimaciones “estándar” previamente publicados. Entre las variables macroeconómicas, el desempleo tiene un efecto fuertemente depresor de la felicidad. La renta sólo aumenta la felicidad en los grupos con rentas más elevadas.

            La reciente Controversia sobre “Economía y Felicidad” en la edición de noviembre de 1997 del Economic Journal1 despertó, o al menos aumentó la conciencia de los economistas de que la “felicidad” es un concepto interesante y empíricamente relevante para nuestra disciplina. Oswal (1997) demuestra con datos de los Estados Unidos y doce países de la Unión Europea que (1) El dinero compra la felicidad, pero el efecto es pequeño, y algunas veces estadísticamente insignificante; (2) El desempleo hace a la gente muy infeliz, más allá de la perdida de ingresos concomitante (como en Clark y Oswald, 1994; Winkelmann y Winkelman,1998). Además, la felicidad (que para mayor simplicidad en adelante se utiliza indistintamente con el concepto más preciso de “bienestar subjetivo declarado”) es “elevada entre aquellos que están casados, a mayores ingresos, las mujeres, los blancos, los más cultos, los autoempleados, los jubilados, y aquellos que cuidan del hogar. La felicidad tiene aparentemente forma de U en cuanto a la edad (disminuyendo alrededor de los 30)” (Oswald 1997, p.1823).

            Este artículo sostiene que las condiciones institucionales en la forma de la amplitud y forma de la democracia tienen efectos sistemáticos y apreciables sobre el bienestar, además de los factores demográficos y macroeconómicos.   

            Utilizando datos sectoriales cruzados de Suiza, mostramos que los individuos son más felices cuanto mejor están desarrolladas las instituciones de democracia directa en sus áreas de residencia. Esto también es aplicable a una segunda institución: el grado de descentralización gubernamental (federalismo). Finalmente, podemos respaldar algunos de los resultados anteriores con nuevos datos basados también en una amplia encuesta. En particular encontramos que los desempleados son en gran medida menos felices que las personas empleadas, y que una renta per cápita más elevada sólo aumenta la felicidad de aquellos situados en las tres categorías de renta más altas.

DETERMINANTES DE LA FELICIDAD

Para la investigación sobre las fuentes del bienestar individual, es útil diferenciar tres grupos de determinantes:

(1)     Personalidad y factores demográficos. Varias de las variables antes mencionadas pertenecen a esta categoría. Éstas han sido durante muchas décadas estudiadas extensivamente por psicólogos. Diener, Suh, Lucas y Smith (próximamente) proporcionan un estudio, que amplía y pone al día los primeros estudios de Wilson (1967) y Diener (1984).  Las monografías son de Argyle (1987) y Myers (1993).

(2)     Factores macroeconómicosUn de los primeros estudios del efecto de la renta en la felicidad se debe a Easterlin (1974, véase también 1995) pero los psicólogos también han emprendido un trabajo sustancial en esta dirección (véase la encuesta de Diener and Oishi, 1999). En la mayoría de las naciones aquellos individuos pertenecientes al grupo de renta más alta declaran un bienestar subjetivo algo más elevado que las personas con renta baja. Esta relación es sin embargo pequeña y no consistente. El a menudo dramático aumento de la renta per cápita de las últimas décadas, no ha aumentado la felicidad en general; los índices nacionales de bienestar subjetivo, han permanecido fijos a lo largo del tiempo. En contraste con los resultados dentro de las naciones, los niveles de renta per cápita y felicidad están relacionados positivamente con más fuerza entre naciones.

La influencia de las otras dos variables macroeconómicas principales, desempleo e inflación, está bien definida. El desempleo está correlacionado con una infelicidad sustancial. Mientras que la renta se mantiene constante, dicha influencia no se debe a una caída en los ingresos sino a un estrés no pecuniario. En términos de una transacción, “la mayoría de los resultados regresivos implican que una enorme cantidad de ingresos extra se requerirían para compensar a la gente de no tener trabajo-” (Oswald 1997, p. 1821). Los individuos también tienen una fuerte aversión hacia la inflación y están preparados para soportar un coste significativo para evadirla. “Un punto porcentual de inflación corresponde a un coste de bienestar de aproximadamente el dos por ciento del nivel de renta per cápita” (Di Tella et al. próximamente, p. 18) 2.

(3)     El tercer grupo de influencias en la felicidad está relacionado con las condiciones institucionales (o constitucionales) en una economía y sociedad, de las cuales la democracia es una de las más importantes. A nuestro entender, el impacto de la amplitud y diseño de las instituciones democráticas en el bienestar subjetivo ha sido como mucho aludido, pero nunca ha sido extensivamente analizado.

EFECTOS DE LAS INSTITUCIONES EN LA FELICIDAD

            La mayoría de las instituciones políticas tienden a ser estables a lo largo del tiempo, de modo que un análisis sectorial cruzado es apropiado. Esto se ha hecho entre países (p. ej. Por Veenhoven, 1993, sobre la base del Estudio de Valores Mundiales, y por Diener et al., 1995). Es por supuesto difícil aislar el efecto de instituciones particulares sobre el bienestar individual declarado porque los países difieren en una gran variedad de aspectos. Este problema es menos agudo para variaciones institucionales dentro de un país (federal). En este último caso, los procedimientos sectoriales cruzados han sido utilizados con buenos resultados para dar cuenta de la cuota de gastos del gobierno entre unidades gubernamentales con diferentes grados de posibilidades de participación directa para sus ciudadanos (como se ha hecho para los Estados Unidos3 así como para Suiza4).

            Hay dos razones principales por las que puede esperarse que una mayor amplitud de las posibilidades de participación política directa, o unas instituciones de democracia directa (en particular vía referéndum popular e iniciativas) más fuertemente desarrolladas, eleven el bienestar subjetivo de los ciudadanos (Cronin, 1989; Budge, 1996, o para un análisis económico  Frey, 1994).        

Primeramente, debido a un rol más activo de los ciudadanos, los políticos (profesionales) están mejor dirigidos y controlados. La actividad del gobierno, i. e., los gastos públicos, así como muchas otras decisiones del gobierno, son más cercanas a los deseos de la ciudadanía5. Como consecuencia, la satisfacción con el gobierno se refleja en un mayor nivel de bienestar total.

            En segundo lugar, las instituciones de democracia directa amplían las posibilidades de los ciudadanos de involucrarse en el proceso político. La evidencia experimental  (p. ej.. Tyler, 1990; Bohet y Frey, 1999) sugiere que este efecto del procedimiento es independiente del resultado de la actividad política en sí misma.                   

            La descentralización federal, y en particular la autonomía local, es otro elemento constitucional que puede hipotéticamente afectar la felicidad de los ciudadanos positivamente. La toma de decisiones políticas en municipalidades es más cercana a una información relevante sobre las preferencias de los residentes y también más cercana al control directo por sus ciudadanos.

ANÁLISIS ECONOMÉTRICO

            Nuestro trabajo empírico está basado en los resultados de una encuesta a más de 6.000 residentes en Suiza durante el año 1992, recogidos por Leu, Burri and Priester (1997). La variable dependiente llamada “felicidad” está basada en las respuestas a la siguiente pregunta (nuestra traducción del alemán, francés e italiano): “¿Cómo de satisfecho está actualmente con su vida en su totalidad?”. Simultáneamente, a los encuestados se les enseñaba una tabla con una escala de diez puntos de los cuales sólo los dos valores extremos (“completamente insatisfecho” y “completamente satisfecho”) estaban expresados con palabras. La encuesta encontró una elevada satisfacción con la vida en general en Suiza con una media de 8.2 sobre 10 puntos. No menos del 29% de los entrevistados manifestaron un nivel de satisfacción de 10 (“completamente satisfecho”), el 17% de 9, y el 27% de 8. La terminación más baja de la escala de felicidad, “completamente insatisfecho”(puntuación 1), puntuación 2 y puntuación 3, fueron señalados sólo por el 0.4%, el 0.5%, y el 0.9%, respectivamente. Como estas categorías de gran infelicidad están poco pobladas, están agregadas, dejándonos con ocho categorías de felicidad.                      

            La principal variable explicativa en la que nos centramos en este artículo son los derechos institucionalizados de la participación política individual, los cuales varían en los 26 cantones suizos. Debido a la estructural federal de Suiza, las competencias principales son mantenidas por los cantones (estados). Como a nivel nacional, existen fuertes instrumentos democráticos directos además de parlamentos y gobiernos de representación democrática. Los instrumentos democráticos directos más importantes en los cantones son la iniciativa para cambiar la constitución o las leyes del cantón, un referéndum obligatorio y opcional para impedir nuevas leyes, o el cambio de las existentes, y refrendos financieros opcionales para evitar nuevos gastos del estado. El acceso de los ciudadanos a estos instrumentos difiere de cantón a cantón. Así, por ejemplo, varía el número de firmas requeridas para emitir una iniciativa o un referendo opcional, o el espacio de tiempo dentro del cual las firmas tienen que recogerse. El referéndum sobre gastos públicos puede iniciarse en diferentes niveles de desembolsos adicionales. Para los 26 cantones construimos un índice diseñado para reflejar el alcance de las posibilidades de la participación democrática directa6. Este índice está definido sobre una escala de seis puntos con 1 indicando el grado más bajo de posibilidades de participación para los ciudadanos, y 6 el más alto. La figura 1 ofrece una visión general. 

Figura 1

            El objetivo de nuestra estimación es mostrar que la amplitud de las posibilidades de participación democrática directa ejerce un efecto sobre la felicidad estadísticamente significativo, consistente y considerable, además de los determinantes demográficos y económicos hasta ahora tenidos en cuenta en la literatura. Nosotros por lo tanto sostenemos que los determinantes institucionales son importantes y no deberían ser ignorados si se quiere evitar una sistemática desviación de la estimación. También queremos demostrar que los factores institucionales son relevantes para la felicidad en general, mediante el análisis del impacto del federalismo.                                                                                     

Las ecuaciones de estimación hacen retroceder los índices de felicidad individual en tres grupos de determinantes:

1) Variables demográficas

Éstas describen los atributos personales de los encuestados y comprende:

Ø      Edad.  Seis grupos de edad son explícitamente tenidos en cuenta, abarcando de 30 años a 80 años y más mayores (el término constante incluye el grupo de referencia "personas menores de 30");

Ø      Sexo (hombre/mujer);

Ø      ciudadanía (nacional/extranjero);

Ø      Grado de formación académica (formación media/alta) (el grupo de referencia son "personas con formación baja");

Ø      Salud (buena/mala);

Ø      Entorno familiar (mujer u hombre soltero; pareja con niños; padre o madre soltero, otro) (el grupo de referencia es "pareja");

Ø      Tipo de casa (privada/colectiva) y

Ø      Estatus familiar (pareja/sin pareja).

2) Variables económicas

Se tienen en cuenta dos influencias:

Ø      Situación económica de la familia (renta adaptada). La renta familiar disponible está adaptada para dar cuenta de gastos específicos y el tamaño de la familia (Leu et al. 1997, p. 99). Siete grupos de renta se distinguen explícitamente, que van desde CHF 980 a CHF 4501 al mes y más (el término constante incluye el grupo de referencia "personas con una renta adaptada inferior a CHF 980");

Ø      Estatus de empleo individual (empleado/desempleado)7.

Los dos grupos de variables mencionados se utilizan como controles. Teniendo un obvio interés por sí mismos, principalmente sirven para aislar la influencia imparcial del tercer grupo de variables.

3) Instituciones políticas

Las variables incluidas en los modelos de estimación son

-         un índice compuesto para los derechos democráticos directos y

-         un índice para el grado de autonomía local (municipal)8.

            La tabla 1 presenta en el modelo 1 los coeficientes estimados y los efectos marginales de la ecuación de felicidad estándar teniendo en cuenta los determinantes demográficos y macroeconómicos solamente. Se utiliza un modelo próbit ordenado ponderado para explotar toda la información contenida en la variable de la escala original.

            Los resultados de la estimación muestran los efectos, estadísticamente significativos, de distintas variables demográficas y económicas sobre la felicidad individual9. Los signos de los coeficientes dan la dirección del efecto sobre la probabilidad de la puntuación de satisfacción de diez. El efecto marginal indica el incremento en la cuota de personas o alternativamente, el aumento de la probabilidad perteneciente a un nivel de felicidad declarado, en comparación con el grupo de referencia cuando la variable independiente aumenta en una unidad, o toma el valor uno en caso de variables ficticias, respectivamente. Por simplicidad, sólo los efectos marginales para el valor extremo de felicidad muy alta (puntuación diez) se muestran en la tabla10. (Por ejemplo, estar desempleado más que empleado disminuye la probabilidad de que una persona diga que él o ella está completamente satisfecha en 27.3 puntos porcentuales). En comparación con los grupos de referencia respectivos, las personas mayores de 60 años son más felices y hay indicadores de una curva en forma de U que se minimiza alrededor de la edad de 30. Las mujeres son más felices que los hombres, mientras que las personas afectadas por una enfermedad tienen un nivel de felicidad mucho más bajo. Además, los extranjeros están sujetos a una probabilidad significativamente menor de alcanzar altas puntuaciones de felicidad en comparación con los suizos. Las parejas sin niños son más felices que las personas que viven en otros entornos familiares.

            Entre las variables económicas, sólo una renta adaptada por encima de CHF 2,501 aumenta la felicidad, mientras que rentas más bajas no tienen efectos estadísticamente significativos. Como se ha aludido anteriormente, el desempleo tiene una influencia negativa especialmente fuerte sobre el bienestar individual. El coeficiente de esta variable es más amplio en comparación con los otros coeficientes significativos mencionados.

Tabla l

            La ecuación de felicidad "estándar" así pues da resultados muy similares para los datos de Suiza a los que previamente fueron hallados por Oswald (1997) y Di Tella, et al. (próximamente) para otros países, en particular el gran y altamente significativo efecto negativo de estar desempleado, y el pequeño y sólo parcialmente significativo efecto positivo de la renta.

            El modelo II de la tabla 1 aumenta la ecuación "estándar" previa por la variable para la democracia directa.  Como puede observarse, los coeficientes y efectos marginales de las variables "estándar" están casi inalterados, indicando que las variables institucionales revelan una nueva dimensión que afecta a la felicidad. La principal variable en nuestro análisis, el índice de democracia directa, tiene un efecto positivo altamente significativo en la felicidad. Un aumento del índice de democracia directa en un punto aumenta la cuota de personas que muestran una felicidad muy alta en 2.7 puntos porcentuales. Este resultado es consistente con nuestra hipótesis de que las instituciones de democracia directa aumentan el bienestar subjetivo declarado.

            El modelo III de la tabla 2 se centra en el federalismo como otra institución que hipotéticamente aumenta la felicidad. Por lo tanto, la variable "autonomía local" se añade a la ecuación de felicidad "estándar"11. (Para mayor simplicidad, sólo se muestran los coeficientes de las variables de interés. Sin embargo, éstos indican los efectos parciales que controlan las variables incluidas en el modelo 1 "estándar".) La estimación revela un efecto positivo estadísticamente significativo en el bienestar subjetivo. Para la autonomía local, la cuota de personas que indican una felicidad muy alta aumenta en 3 puntos porcentuales, en comparación con una situación en la cual su municipio es un punto del índice menos  autónomo respecto a su cantón.

Tabla 2

                 El modelo IV introduce dos efectos de interacción que prestan un mayor apoyo a la influencia de las instituciones políticas en la felicidad. La participación política en iniciativas y referendos está restringida a los nacionales suizos; sólo ellos pueden recoger la respectiva utilidad del procedimiento. Los extranjeros, por el contrario, no pueden. La estimación por separado de la correlación entre democracia directa y felicidad para los suizos y los extranjeros muestra efectos positivos, pero de menor magnitud para los extranjeros (i.e. 3 puntos porcentuales y 1.2 puntos porcentuales respectivamente). Este resultado es coherente con la interpretación del procedimiento de la democracia directa, porque los resultados políticos afectan a suizos y extranjeros casi en los mismos términos, mientras que los procedimientos políticos (de los cuales los extranjeros están completamente excluidos) no12.

CONCLUSIONES

              Con datos procedentes de entrevistas a 6,000 residentes suizos hemos aducido una fuerte evidencia de que los factores institucionales (o constitucionales) ejercen una influencia sistemática y considerable en la felicidad declarada. La existencia de amplias posibilidades de participación individual en la forma de iniciativas y referendos, y de estructuras gubernamentales descentralizadas (federales) aumenta el bienestar subjetivo de las personas.

La influencia de estas instituciones políticas en la felicidad ocurre porque los políticos profesionales están más fuertemente obligados y son forzados a seguir las preferencias de los votantes más de cerca en comparación con los casos en los que estos derechos de participación popular directa no están tan bien desarrollados. Además de estos resultados más favorables de la actividad del gobierno, los ciudadanos consiguen una utilidad del procedimiento de las plenas posibilidades de participar directamente en el procedimiento político. Los extranjeros que viven en Suiza tienen más posibilidades de beneficiarse del resultado que del procedimiento (del cual están excluidos). De hecho encontramos que los extranjeros tienden a cosechar una satisfacción sistemáticamente positiva pero más baja que los suizos de vivir en un cantón con derechos de participación directa fuertemente desarrollados.

Estos resultados con respecto a los determinantes institucionales se obtienen incluso si uno controla los determinantes “estándar” de felicidad debidos a factores demográficos y económicos. Encontramos de hecho resultados muy similares a los alcanzados en estudios anteriores: La relación de felicidad y edad tiene forma de U (disminuyendo alrededor de los 30); las mujeres son más felices que los hombres; las personas con mala salud tienen un nivel de bienestar mucho más bajo; las parejas sin hijos son más felices que las personas que viven en otros entornos familiares; y los individuos sin pareja declaran un nivel más bajo de bienestar. En consonancia con otros estudios sobre la felicidad, encontramos el desempleo asociado con un nivel de bienestar subjetivo considerablemente más bajo. Una renta adaptada más elevada no tiene un efecto estadísticamente significativo sobre la felicidad para los grupos de renta media y baja. Pero por encima de un nivel en particular (CFH 2,500 al mes) una renta adaptada más elevada aumenta la felicidad.

1 Editado por Dixon (1997), y con las colaboraciones de Oswald (1997), Frank (1997) y Ng (1997).

2 Estos resultados proporcionan gratos e importantes avances hacia un mayor esfuerzo para medir empíricamente la reacción de los individuos, y con ello una evaluación de la influencia de las variables macroeconómicas. Otras aproximaciones son (ver con más detalle Frey 1991): i) aislamiento de la sociedad ("Emigración interior"), o al menos de la  economía oficial, p. ej. trabajando en la economía sumergida (p. ej. Cowell 1990; Thomas 1992); ii) popularidad y funciones de las elecciones (hay estudios p. ej. en Nannestad y Paldam, 1994 ; Schneider y Frey, 1988); iii) funciones de las preferencias políticas derivadas del comportamiento de los gobiernos y bancos centrales (ver el estudio y crítica en Makin 1976); iv) participación política no convencional, desde manifestaciones a huelgas públicamente motivadas (ver p. ej.. Hibbs 1976; Opp 1989); y v) uso de la fuerza, i. e., todo tipo de revoluciones y golpes de estado (p. ej. Hibbs 1973; Opp 1994). Las funciones de la felicidad, se corresponden con los esfuerzos mejor definidos y estadísticamente más avanzados para medir la importancia absoluta y relativa de las condiciones económicas de los individuos.

4 Ver p. ej. Schneider y Pommerehne (1983) y Feld y Kirchgässner (1996) para gastos generales del gobierno.  Este último también estudia el efecto de la autofinanciación, ratios, impuestos, y deudas. Pommerehne y Weck (1996) y Frey (1997) analizan el efecto en la evasión de impuestos, y Feld y Savioz (1997) en el producto interior bruto per cápita.

5 Esta afirmación está respaldada por una considerable evidencia empírica (econométrica), p. ej. Pommerehne (1978, 1990).

6 Está basado en datos recogidos por Trechsel y Serdült (1 999). Los detalles se dan en Stutzer (1 999).

7 No se menciona la inflación porque sólo hay pequeñas diferencias regionales en Suiza que no se consideran en las estadísticas.

8 Este índice se debe a Ladner (1994).  Está definido sobre una escala de diez puntos, con uno indicando ninguna autonomía, y diez autonomía municipal “muy alta”.

9 Los resultados tenidos en cuenta para los límites de los intervalos de la dependiente variable satisfacción (no mostrados en la tabla 1) son altamente significativos, indicando que es posible analizar los datos en un modelo próbit ordenado.

10 La totalidad de las estimaciones de ésta y las siguientes tablas están disponibles a petición de los autores.

11 La democracia directa favorece a las estructuras federales a escala nacional y estatal. Esto se refleja en una correlación muy alta entre los índices de democracia directa y autonomía local. Por lo tanto, no es posible separar adecuadamente los efectos de las dos variables en un modelo.

12 También hemos analizado si la democracia direta aumenta la felicidad de los perceptores de rentas elevadas mientras que no es así para los perceptores de rentas bajas. La utilización de una variable de interacción que cruza el índice de democracia directa con los distintos grupos de renta no muestra ningún efecto estadísticamente significativo en cualquier caso.  La democracia directa por tanto no favorece a los ricos de acuerdo con nuestros datos y estimaciones.

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Tabla 1

Estimación Próbit Ordenada Ponderada de la Satisfacción con la Vida en Suiza en 1992

Modelo I Modelo II
Variable Coeficiente Valor-z

Efecto marginal

(Puntuación 10)

Coeficiente Valor-z

Efecto marginal

(Puntuación 10)

Constante 2.388** 47.550 0.798 2.133** 39.830 0.711
(1) Variables demográficas
Edad 30 - 39 -0.051* -2.100 -0.017 -0.044(*) -1.802 -0.015
Edad 40 - 49 0.050(*) 1.938 0.017 0.045(*) 1.779 0.015
Edad 50 - 59 0.047(*) 1.871 0.016 0.045(*) 1.797 0.015
Edad 60 - 69 0.271** 4.836 0.090 0.278** 4.964 0.093
Edad 70 - 79 0.365** 6.069 0.122 0.374** 6.276 0.125
Edad 80 y mayores 0.373** 3.952 0.124 0.385** 4.142 0.129
Mujeres 0.091** 5.430 0.030 0.088** 5.221 0.029
Extranjeros -0.314** -17.124 -0.105 -0.292** -15.937 -0.098
Estudios medios 0.027 1.431 0.009 0.014 0.713 0.005
Estudios superiores -0.011 -0.417 -0.004 -0.015 -0.550 -0.005
Mala salud -0.679** -35.734 -0.227 -0679** -35.651 -0.226
Mujer soltera -0.190** -5.110 -0.063 -0.181** -4.912 -0.060
Hombre soltero -0.096* -2.282 -0.032 -0.100* -2.386 -0.033
Pareja con niños -0.051* -2.475 -0.017 -0.054** -2.607 -0.018
Padre/madre soltero -0.224** -3.525 -0.075 -0.223** -3.536 -0.074
Otras casas privadas -0.065 -1.567 -0.022 -0.057 -1.367 -0.019
Casas colectivas -0.313** -2.856 -0.105 -0.340** -3.052 -0.114
Sin pareja -0.139** -4.292 -0.047 -0.145** -4.475 -0.048
(2) Variables económicas
Renta adap. Sfr. 980 - 1285 0.036 0.652 0.012 0.026 0.456 0.009
Renta adap. Sfr. 1286 - 1600 -0.086 -1.455 -0.029 -0.100(*) -1.678 -0.033
Renta adap. Sfr. 1601 - 2000 -0.001 -0.029 -0.000 -0.006 -0.125 -0.002
Renta adap. Sfr. 2001 - 2500 0.029 0.689 0.010 0.016 0.369 0.005
Renta adap. Sfr. 2501 - 3000 0.125** 2.937 0.042 0.109* 2.541 0.036
Renta adap. Sfr. 3001 - 4500 0.221** 5.415 0.074 0.199** 4.846 0.066
Renta adap. Sfr. 4501 y más 0.223** 5.305 0.075 0.186** 4.355 0.062
Desempleado -0.817** -20.160 -0.273 -0.816** -19.862 -0.272
(3) Variable Institucional
Derechos democráticos directa       0.080** 12.150 0.027
Observaciones 6095     6095    
Función logaritmo de la verosimilitud -10007.69     -9986.377    
Chi2 (26) / Chi2 (27) 936.657     979.285    
Razón de verosimilitud 0.040     0.042    

Variable dependiente: Nivel de satisfacción sobre una escala de ocho puntos (las puntuaciones de 1, 2, y 3 se sumaron). Los grupos de referencia son “personas menores de 30”, “hombres”,  “suizos”, “personas con pocos estudios”, “personas sanas”, “parejas”, “personas con una renta adaptada inferior a  Sfr. 980” y “personas empleadas”. 

Niveles de significación: (*) 0.05 < p < 0. 10, * 0.01 < p < 0.05, ** p < 0.01.

Fuente de los datos: Leu et aL (1997) y Stutzer (1999).

Tabla 2

Estimación Próbit Ordenada Ponderada de la Satisfacción con la Vida en Suiza en 1992

Modelo III Modelo IV
Variable Coeficiente Valor-z

Efecto marginal

(Puntuación 10)

Coeficiente Valor-z

Efecto marginal

(Puntuación 10)

Constante        
(1) Variables demográficas        
(2) Variables económicas        
(3a) Variable Institucional
Autonomía local 0.089** 7.586 0.030      
(3b) Variables de interacción
Derechos democráticos directos x Suizos       0.091** 11.111 0.030
Derechos democráticos directos x Extranjero       0.036** 3.437 0.012
Observaciones 6095     6095    
Función logaritmo de la verosimilitud -9998.696     -9984.670    
Chi'(27) 1 Chi2 (28) 954.646     982.699    
Razón de verosimilitud 0.041     0.043    

Variable dependiente: Nivel de satisfacción sobre una escala de ocho puntos (las puntuaciones de 1, 2, y 3 se sumaron). Los grupos de referencia son “personas menores de 30”, “hombres”, “suizos”, “personas con pocos estudios”, “personas sanas”, “parejas”, “personas con una renta adaptada inferior a  Sfr. 980” y “personas empleadas”.  Nivel de significación: (*) 0.05 < p < 0.10, * 0.01 < p < 0.05, ** p < 0.01.

Fuente de los datos: Ladner (1994), Leu et al. (1997) y Stutzer (1999)