RECUERDOS, ADAPTACION, Y CONTEXTO SOCIAL EN LA VEJEZ

DEBRA DAVID, Ph.D.

San Jose State University

RESUMEN

Generalmente se piensa que los recuerdos se adaptan a la etapa final de la vida, aunque la escasa investigación sobre este tema presenta resultados contradictorios. Este artículo indica que una de las razones por las cuales estas conclusiones resultan opuestas es que no se considera el contexto social. Los datos obtenidos de las entrevistas realizadas a tres subgrupos de residentes de dos comunidades de jubilados (viudos, viudas, y solteras; N = 43) revelaron diferencias claras en la relación entre los temas clave de los recuerdos y dos medidas de adaptación (satisfacción de vida y autoestima). Para los viudos, la elaboración de recuerdos, la revisión de la vida y la gran importancia de los demás eran factores asociados a la adaptación positiva, mientras que para las viudas ocurría lo contrario. Las mujeres solteras se hallaban en una situación intermedia, aunque las que habían tenido un gran contacto con compañeros se parecían más al modelo de adaptación de las viudas. Los viudos que se mantenían en contacto con sus compañeros diferían más de las viudas. Hemos considerado diversas explicaciones para estas diferencias, incluidas las discrepancias existentes entre ambos sexos, la continuidad del curso de la vida, y la composición social de las comunidades de jubilados.

La adaptación de los recuerdos en la vejez ha sido tema principal a lo largo de numerosas deliberaciones, sin embargo los resultados de las investigaciones resultan contradictorios. Una razón podría ser no considerar las variables sociales que determinan el contenido y el contexto del acto de los recuerdos. Los resultados de un estudio exploratorio de las correlaciones sociales entre los recuerdos y la adaptación durante la vejez refuerzan esta opinión. La relación entre diversos aspectos de los contenidos y procesos de los recuerdos y la satisfacción de vida actual, la autoestima y la integración social revelan modelos muy distintos entre las mujeres solteras (que no se han casado nunca), las viudas y los viudos. 

Los primeros estudios psicoanalíticos sostenían que los recuerdos particulares en la vejez eran regresivos (1, 2); los estudios de Reichard (3) y Clark y Anderson (4) vinculaban una orientación del pasado acentuada con una mala adaptación, con lo cual se reforzaba esta opinión negativa. Otros escritores indican que los recuerdos pueden contemplar numerosas funciones de adaptación. La famosa formulación de la revisión de la vida de Butler propone que los recuerdos facilitan la reconciliación con los conflictos del pasado (5). Coleman únicamente encontró cierta base para este acto de revisión de la vida entre personas que se hallaban insatisfechas con el pasado (6). Erikson considera fundamentales los recuerdos para lograr la integridad del propio desarrollo en la vejez (7); las investigaciones de Boylin, et al. (8) refuerzan la teoría de Erikson. Lieberman y Falk (9) y Chiriboga y Gigy (10), sostienen que los recuerdos están vinculados al modo en que se realizan las transiciones. Miller y Lieberman (11), Havighurst y Glaser (12), Grunes (13), y Lieberman y Tobin (14) relacionan los recuerdos con el confort y la satisfacción. El papel de los recuerdos en el mantenimiento o mejora de la imagen de uno mismo lo han discutido Lewis (15), Castelnuovo-Tedesco (16), Grunes (13), Revere y Tobin (17), así como Lieberman y Tobin (14). Varios escritores, incluidos McMahon y Rhudick (18), Pincus (19), Coleman (6), y Myerhoff  (20), indican que los recuerdos con los demás deben fomentar el intercambio social o la integración. McMahon y Rhudick (18) han relacionado la incapacidad de recordar con la depresión y Miller y Lieberman (11) con la mala adaptación al cambio. Varios autores incluidos Butler (5), McMahon y Rhudick (18), Postema (21), LoGerfo (22), así como Molinari y Reichlin (23), consideraron que la adaptación o los recuerdos pueden ser variables según su cualidad, clase o posición.

Estudios recientes de la documentación sobre los recuerdos en la vejez muestran que las evidencias empíricas sobre su adaptación en la vejez no son concluyentes (14, 22‑24). Los estudios de investigación han sido exploratorios y han empleado métodos y definiciones operativas diferentes. Como resumen de su propio trabajo y del trabajo de otros,  Lieberman y Tobin concluyeron lo siguiente:

... imposible determinar si ... hay algún proceso universal referente a los recuerdos en la vejez; o ... si existen diferencias sistemáticas y predecibles en el uso del pasado entre los individuos (14, p. 310).

CONTEXTO SOCIAL Y REMINISCENCIA

En su artículo innovador sobre la memoria y la amnesia infantil, el psiquiatra Schachtel alega que la memoria, especialmente la “memoria autobiográfica” de experiencias pasadas, es enormemente convencional y social:

Se puede decir que, mientras la experiencia, la percepción y el pensamiento humanos son eminentemente sociales, es decir, vienen determinados por las formas de experiencia, percepción y pensamiento que predominan en la sociedad, la memoria está aún más socializada, muestra un grado aún mayor de dependencia de las categorías comúnmente aceptadas de lo que recuerda una persona y cómo lo recuerda (25, p. 291).

Algunos psicólogos han desarrollado un modelo “contextual” de memoria que enfatiza la relación dialéctica entre los determinantes personales y sociales de la memoria (26‑30).

Los sociólogos Berger y Luckmann vieron el recuerdo de las experiencias autobiográficas recíprocamente relacionado con la estructura social (31). Por un lado, el individuo tiene sentido de experiencias personales en términos del universo simbólico de la sociedad, que les da significado y orden; por otro lado, la biografía subjetiva individual es la primera fuente del universo simbólico. Los recuerdos compartidos con otros y legitimados por consenso proporcionan la base para la emergencia de la concepción institucionalizada de la realidad social.

Aunque estos trabajos se citan ampliamente en sus disciplinas respectivas, no se han probado sistemáticamente sus ideas, quizás porque no usan el término “reminiscencia” explícitamente. Sin embargo, proporcionan un apoyo teórico para incluir variables sociales en los estudios de la reminiscencia en la vejez.  

Se observaron en varios estudios resultados empíricos sobre la variabilidad social de la reminiscencia en la vejez. Lieberman y Falk (9) encontraron que los entrevistados que estaban en lista de espera para la admisión en un hogar de ancianos rememoraban más que los que estaban en una situación más estable en la comunidad o en un hogar de ancianos, pero no encontraron ninguna relación entre reminiscencia y posterior adaptación. Tobin encontró más motivo de perdida de las anteriores memorias de los entrevistados internos de la misma muestra (32). Postema informó que los hombres residentes en la comunidad rememoraban con más detalle y más positivamente que los que estaban en instituciones (21). En su examen de la investigación sobre la reminiscencia del estudio de vida en la vejez, Molinari y Reichlin sugirieron que la reminiscencia debe ser positiva para las comunidades mayores, pero que “se consideraría que los individuos institucionalizados no tenían la oportunidad de resolver el conflicto que surgía en el curso de la reminiscencia dado que su entorno tendía a reflejar una falta de autonomía” (23, p. 86). Varios estudios de las diferencias de sexos sobre el tema presentan que las memorias de mujeres se centran más en los otros y las de los hombres en ellos mismos (6, 12, 33). Coleman también encontró diferencias relacionadas con la edad entre ancianos y ancianas en la frecuencia de los recuerdos de “cuenta cuentos” (6). Entre los hombres, la edad se relacionaba positivamente con contar cuentos, entre las mujeres se daba lo contrario.

A diferencia de los resultados que vinculan los factores sociales con la reminiscencia en la vejez, otros estudios no encuentran las conexiones esperadas. Coleman no encontró ninguna relación entre la reminiscencia y cualquier pérdida del papel o cambio ambiental (6). Oliveira no presentó diferencias en los recuerdos según el sexo y el nivel de actividad social (34).

La interacción entre los factores sociales, reminiscencia, y adaptación no se ha examinado directamente en trabajos anteriores. La investigación descrita a continuación es un esfuerzo por estudiar esa interacción.

CENTRO Y PROPÓSITO DE LA INVESTIGACION

El objetivo de este estudio es identificar las variaciones sociales en la relación entre la reminiscencia y la adaptación, basándose en  modelos dialécticos de memoria. Se basaba en un análisis ampliado de los datos recogidos para un estudio general de las variaciones determinadas socialmente en el contenido, proceso y relación actual de los recuerdos (35). Por la ausencia prácticamente de estudios similares, el propósito fue generar hipótesis, más que probarlas.

La reminiscencia se definió como el recuerdo de experiencias autobiográficas. Se vio como un acto social actualmente, en el presente, relacionado con factores sociales en la vida actual de la persona y con la situación de la entrevista misma.

La muestra estaba constituida por cuarenta y tres residentes de dos comunidades sectarias de jubilados en el nordeste de Ohio, incluyendo catorce mujeres solteras, dieciséis viudas y doce viudos. Todos los entrevistados eran Protestantes, nacidos de linaje europeo, licenciados de escuela superior, de clase media, y podían funcionar independientemente. Las edades estaban comprendidas entre sesenta y ocho y noventa y cinco años.

Durante la grabación de las entrevistas, se les pidió a los entrevistados que describieran “tres recuerdos en los que hubieran pensado últimamente”. La narración no se interrumpió excepto para una clarificación de los hechos. Se mantuvo un tono informal y coloquial. La intención era pedir recuerdos sin una dirección específica para que los entrevistados seleccionaran los que eran personalmente principales y espontáneos. Esta aproximación al estudio de la reminiscencia es menos naturalista que la observación del participante o las entrevistas totalmente desestructuradas, pero preferible a las preguntas estandarizadas para clases particulares de recuerdos o historias de la vida estructuradas que usaban muchos investigadores anteriores.

Siguiendo los recuerdos, se les hicieron a los entrevistados preguntas más específicas, semiestructuradas sobre sus recuerdos y experiencias rememoradas. También se obtuvo información sobre actividades actuales. La sección siguiente explora la participación social, que se vio como una correlación potencialmente principal tanto de la reminiscencia como de la adaptación. Las secciones siguientes cubren la adaptación (incluyendo dos escalas estructuradas en la satisfacción de vida y la autoestima, descritas a continuación) y la información sociodemográfica.

Medidas

Se construyeron ocho escalas ordinales para evaluar las dimensiones claves del contenido y del proceso para cada recuerdo:

1.      Evaluación – una puntuación alta refleja la valoración positiva de los entrevistados tanto de las experiencias recordadas como de su propio papel en ellas;

2.      Sensibilidad – una puntuación alta indica una alta satisfacción en el pasado y con los recuerdos actuales;

3.      Discriminación – esta medida considera el grado con el que un recuerdo se supone perdido por culpa de causas externas;

4.      Importancia de los demás – una puntuación alta significa que el entrevistado enfatiza la relación con los demás en sus recuerdos;

5.      Centrado en uno mismo – esta escala mide la extensión en que el recuerdo versa más sobre el entrevistado que sobre los demás;

6.      Elaboración – una puntuación alta indica los detalles minuciosos y digresión en contar el recuerdo;

7.      Crítica – esta escala considera el alcance de los comentarios evaluativos que hace el entrevistado al contar el recuerdo; y

8.      Conexión con el presente – una puntuación alta significa que los entrevistados presentan conexiones significativas entre el recuerdo y su experiencia actual.

Tres códigos independientes consideraban los recuerdos; las diferencias se reconciliaron con discusiones. Se sumaron las puntuaciones de los tres recuerdos.

Además de las escalas de recuerdos, el análisis incluía tres puntos que pedían a los entrevistados que consideraran su vida en general (evaluación de vida), el placer de recordar uno solo (el placer de la soledad), y el placer con los demás (placer con los demás).

La implicación social se medía mediante diez puntos de valoración del contacto y de la satisfacción con los amigos, vecinos, grupos formales y familia. Los ocho puntos sobre amigos, vecinos y grupos eran suficientemente parecidos en su relación con la reminiscencia para combinarlos en un índice único de contacto con compañeros. Los dos puntos de la familia constituyen un índice de contacto familiar.

No se especificaron conexiones casuales entre reminiscencia, adaptación y participación social y no se pudo probar directamente con este diseño de investigación exploratoria.

RESULTADOS

Puntuaciones de Reminiscencia y Adaptación en los Subgrupos

Las puntuaciones en las medidas de reminiscencia o recuerdos y la adaptación, se comparan entre mujeres solteras, viudas y viudos utilizando la prueba de Mann‑Whitney –una estadística no paramétrica apropiada para datos de nivel ordinal y muestras pequeñas. No se encontraron diferencias significativas en las escalas excepto para la satisfacción de vida. Las mujeres solteras presentaban puntuaciones que indicaban una satisfacción de vida significativamente más elevada que los viudos (p > .05).

Reminiscencia y Adaptación dentro de los Subgrupos

Se calcularon por separado las relaciones entre la reminiscencia y la adaptación para mujeres solteras, viudos y viudas mediante el tau de Kendall‑ una medida de correlación no paramétrica apropiada para datos de nivel ordinal y tamaños de muestra menores de once. Los resultados se presentan en la Tabla 1.

Tabla 1. Relación entre Recuerdos y Adaptación:

Muestra Total Subgrupos

(Correlación Tau de Kendall)

Grupo Mujeres
Escala de Total Solteras Viudas  Viudos
Reminiscencia Adaptación (N = 43) (N = 14) (N = 16) (N = 13)
Evaluación Satisfacción de vida .14 .12 .19  .24
  Autoestima .26** .50** .33* .02
Sensibilidad Satisfacción de vida ‑.13  .00  ‑.31 .02
  Autoestima .14 .15 .20 ‑.09
Discriminación Satisfacción de vida .00 .05 ‑.21 .32*
  Autoestima ‑.21 ‑.24 ‑.40** .02
Importancia de los demás Satisfacción de vida ‑.17 ‑.33* ‑.23 .14
  Autoestima .05 ‑.22 ‑.38* .37
Centrado en uno mismo Satisfacción de vida .11 .02 .27 .12
  Autoestima .25** .33* .50** .00
Elaboración Satisfacción de vida ‑.27 ** .02 ‑.47" ‑.09
  Autoestima .18* -.04 .00 .44
Crítica Satisfacción de vida ‑.16* ‑.22 ‑.27 .03
  Autoestima ‑.11 ‑.35* ‑.20 .24
Conexión con el presente Satisfacción de vida .20 .23 .24 ‑.12
  Autoestima .24 .55** .40* .02
Evaluación de vida Satisfacción de vida ‑.07 .03 .13 ‑.30
  Autoestima .03 .02 .00 ‑.10
Placer solo Satisfacción de vida .01 .11 ‑.01 .08
  Autoestima .00 .00 ‑.22 .35
Placer con los demás Satisfacción de vida ‑.12 ‑.27 ‑.38* .20
  Autoestima ‑.03 ‑.46* ‑.19 .36

NOTA: Faltaban las puntuaciones de la satisfacción de vida para una mujer soltera; y las de autoestima para dos viudos.

*p < .10 > .05.

** p < .05.

Se encontraron las conexiones más fuertes entre las viudas. Como era de esperar, los recuerdos con evaluaciones positivas, baja discriminación y relaciones significativas con el presente se relacionaban con un nivel de autoestima elevado. Sin embargo, las viudas en cuyos recuerdos se minimiza la importancia de los demás y se maximiza la de centrarse en uno mismo y las que manifestaron no disfrutar rememorando con los demás, también tenían una autoestima alta. Los recuerdos que afectaban negativamente a la sensibilidad y a detalles limitados se relacionaban con una alta satisfacción de vida. El examen de los recuerdos exactos muestra que las viudas con más alta satisfacción de vida y autoestima tendían a presentar una experiencia “corta y dulce” o experiencias que ellas presentaban como valiosas pero desagradables. Mientras el número real de otros eventos importantes mencionados no difería de los mencionados por los viudos (y mostraban una tendencia hacia la asociación positiva con la satisfacción de vida), las mujeres con puntuaciones de adaptación altas generalmente se ven a sí mismas como principales y con control de la situación. Las viudas con unas puntuaciones de adaptación altas eran más propensas que los demás a comentar espontáneamente que raramente empleaban tiempo pensando en el pasado para responder a las cuestiones de la entrevista para la reminiscencia.

En general, la reminiscencia y la adaptación entre las mujeres solteras muestra patrones parecidos a los que se encontraron entre las viudas. Sin embargo, la elaboración de los recuerdos y sensibilidad no están relacionados en este grupo con las puntuaciones de la adaptación. La critica está asociada negativamente con la autoestima en mujeres solteras (y muestra tendencia en esa dirección entre las viudas). El tema que más prevalecía en los recuerdos de las mujeres solteras con alta satisfacción de vida y autoestima era sobre retos personales o de trabajo del pasado dominados con éxito. Estas mujeres aparentaban experimentar un placer considerable en rememorar el pasado pero no estaban intensamente absortas en el proceso.

Pocas conexiones muestran importancia estadística en los viudos (particularmente debido a que el tamaño de muestra es pequeño), pero esas pocas son en el sentido opuesto que las que se encontraron entre mujeres.  La alta elaboración y alta importancia de los demás está relacionada con la alta autoestima, mientras que la discriminación se relaciona con una satisfacción de vida positiva. El gran placer de los recuerdos a solas y con los demás y la evaluación de vida negativa son importantes por su correlación con la autoestima y la satisfacción de vida. Los recuerdos de hombres con puntuaciones de adaptación altas tendían a centrarse en satisfacciones y pérdidas en relaciones pasadas con padres o esposas; los recuerdos expresados a menudo eran a la vez dulces y amargos. Estos hombres parecían muy absortos en experimentar y evaluar el pasado. A menudo daban detalles minuciosos, otras idealizados y eran propensos a apartarse del tema. 

Las mayores diferencias hombre/mujer se pueden encontrar en la dirección y fuerza de muchas de las relaciones entre reminiscencia y adaptación. Las más asombrosas son las diferencias en la discriminación, la importancia de los demás, la elaboración, la crítica y el placer con los demás, que están todos vinculados negativamente con la satisfacción de vida y/o autoestima en las mujeres pero positivamente vinculadas con estas medidas en los hombres. Centrarse en uno mismo, la conexión con el presente y las evaluaciones están fuertemente relacionadas con la autoestima en las mujeres pero no en los hombres. Disfrutar a solas y una evaluación negativa de la propia vida están correlacionados con la adaptación entre los hombres pero no entre las mujeres. Estos resultados siguieren grandes diferencias entre sexos en la función de la reminiscencia en la vida tardía.

Reminiscencia e Interacción Social

Las mujeres solteras tenían menos contacto con la familia que los dos subgrupos de viudos, pero los subgrupos tenían un nivel parecido de contacto con compañeros. Sin embargo, como sucedía con las medidas de adaptación había grandes diferencias en las correlaciones entre la participación en la vida social, particularmente entre compañeros, y la reminiscencia entre los subgrupos. Podemos ver los resultados en la Tabla 2.

 

Tabla 2. Relación entre Reminiscencia y Participación Social:

Muestra Total y Subgrupos

(Correlación Tau de Kendall)

Grupo Mujeres
Escala de Total Solteras Viudas  Viudos
Reminiscencia Adaptación (N = 43) (N = 14) (N = 16) (N = 13)
Evaluación Contacto con compañero .05 .48** .08 ‑.35*
  Contacto con la familia -.03 .13 .00 .04
Sensibilidad Contacto con compañero .11 .58** .05 ‑34*
  Contacto con la familia .02 .07 .05 ‑06
Discriminación Contacto con compañero ‑07 ‑31 ‑06  .29
  Contacto con la familia .07 .12 .09 .10
Importancia de los demás Contacto con compañero ‑05 ‑.16 ‑.28* .33*
  Contacto con la familia .14 ‑06 .12 .18
Centrado en uno mismo Contacto con compañero .20 .20 .33* .10
  Contacto con la familia ‑15 ‑.32* ‑.27* .16
Elaboración Contacto con compañero ‑02 ‑07 ‑11 .42**
  Contacto con la familia .10 .50** ‑05 ‑22
Crítica Contacto con compañero .00 ‑22 ‑.09 .35*
  Contacto con la familia .06 ‑.05 .00 .25
Conexión con el presente Contacto con compañero .00 .48* .11 ‑.21
  Contacto con la familia .14 .11 .05 ‑18
Evaluación de vida Contacto con compañero ‑08 .39 .02 ‑.39*
  Contacto con la familia .14 ‑02 .09 ‑02
Placer solo Contacto con compañero ‑10 .06 ‑31 .09
  Contacto con la familia ‑05 .30 ‑18 ‑30
Placer con los demás Contacto con compañero ‑06 ‑43* ‑30* .45*
  Contacto con la familia ‑05 .02 .30* ‑16

* p <.10 > .05.

**p < .05.

Entre las mujeres solteras, un alto contacto con los compañeros está correlacionado con la evaluación positiva y con la sensibilidad, baja discriminación, alta conexión con el presente y evaluación de vida positiva, y también con un bajo placer de rememoración con los demás. El contacto familiar alto está correlacionado con una elaboración alta y un nivel bajo del aspecto centrado en uno mismo. En resumen, el contacto con los compañeros se relaciona con patrones de reminiscencia que están generalmente adaptados para las mujeres. Aunque el contacto con la familia no esta relacionado con la mayoría de las escalas de reminiscencia, está asociado con modelos negativos (bajo nivel de centrado en uno mismo) y “neutros” (alto nivel de elaboración).

Un alto contacto con el compañero tiene un vínculo muy diferente con la reminiscencia entre los viudos. Esta relacionado con la evaluación negativa y sensibilidad, con una alta discriminación, importancia de los demás, elaboración, crítica, evaluación de vida negativa y alto placer de rememoración con los demás. En casi todas las comparaciones con mujeres solteras, el contacto con el compañero tenáa el efecto opuesto sobre la memoria que entre los viudos. El contacto con la familia no está relacionado con la reminiscencia. Para los viudos y las mujeres solteras, el contacto con el compañero está asociado con los patrones adaptativos de la reminiscencia con vinculación sexual.

Ni el contacto con el compañero ni con la familia está relacionado fuertemente con los patrones de reminiscencia entre las viudas. Un nivel alto de contacto con el compañero está generalmente asociado a recuerdos adaptativos; sin embargo, de esta forma el contacto con la familia es “neutro” o negativo.

            En resumen, un nivel alto de contacto con el compañero se relaciona con recuerdos adaptativos, particularmente entre mujeres solteras y hombres viudos pero la dirección del vínculo entre contacto con compañero y recuerdo se invierte entre los sexos. Los lazos familiares es menos probable que estén vinculados con la reminiscencia, pero tienden a ser neutros o inadaptados.

DISCUSIÓN

¿Qué se debe tener en cuenta en estas diferencias tan asombrosas entre los subgrupos? Se deben incluir varios factores (no mutuamente exclusivos). Las diferencias de género en la adaptatividad de reminiscencia deben ser una reflexión de las diferencias de desarrollo entre los papeles de los sexos que han encontrado varios investigadores, como Gutmann (38), Lowenthal, et al. (33) , Maas y Kuyper (39), Neugarten (40), y Turner (41). Para ambos sexos parece ser una “vuelta de los reprimidos”, un aumento de comportamientos que estaban prohibidos en primera parte de la vida de adultos para encajar socialmente, normas del papel del sexo esperadas en el trabajo y la familia. Gutmann atribuye estos cambios en el desarrollo a un fin de un “imperativo de los padres”. Los datos del proyecto sugieren que las mujeres llegan a ser más asertivas, egocéntricas, dominantes y sin sentimientos y los hombres más afiliativos, sentimentales, religiosos y expresivos.  El concepto de uno mismo de independencia y asertividad para las mujeres y de sentimental y sensibilidad con otros para los hombres se vinculan con una adaptación positiva.

La perspectiva del papel del género nos conduciría a esperar que los recuerdos de las mujeres mayores fueran más egocéntricos y menos expresivos, y que los recuerdos de los hombres mayores estuvieran más centrados en los demás y fueran más expresivos. En este estudio, el egocentrismo está relacionado con el centrarse en uno mismo y la baja importancia dada a los recuerdos de los otros, la expresividad debe estar relacionada con la elaboración, la crítica, y el placer de la rememoración. Aunque los subrupos no difieren en la distribución de puntuaciones en estas escalas, esos individuos dentro de los subgrupos que marcaban en la dirección predicha por la perspectiva del rol de su sexo estaban mejor adaptados.  Las mujeres solteras eran parecidas a las viudas aunque la relación era muy débil. Las pequeñas diferencias entre estos dos subgrupos se debe simplemente a la casualidad pero no son consistentes con la expectativa de que los cambios del papel del sexo serían menores entre mujeres que no fueron madres. Sería necesario el diseño de una investigación amplia, longitudinal para estudiar esto directamente.

Un factor más contemporáneo que influye en la reminiscencia y adaptación debe ser la composición social de las comunidades de jubilados. El concepto de “homogeneidad social” sugiere que el significado de las experiencias de la vida pasada y presente se forma por el punto con que una persona comparte características similares con otros y se siente parte de una comunidad (veasé Blau (42), Gubrium (43), y Messer (44)). Experiencias del presente, al contrario que los recuerdos, deben ser más importantes para los que se identifican con el grupo social dominante; a la inversa, los recuerdos deben ser más importantes para grupos sociales minoritarios. También debe haber diferencias de subgrupos en normas sobre reminiscencia en situaciones sociales.

 

Los resultados están de acuerdo con la perspectiva de homogeneidad social. En las comunidades estudiadas, las viudas eran el 60% de la población; mujeres solteras el 16%; y viudos el 7% (el 17% restante eran hombres y mujeres casados; solo se encontraron dos hombres solteros). Aunque tanto mujeres solteras como viudos eran “anómalos”, las mujeres solteras eran menos anómalas por número y por sexo. La elaboración, crítica y disfrutar del pasado eran adaptativos para hombres pero no para mujeres. El concepto de homogeneidad también debe ayudar a explicar los defectos diferenciales de la interacción social entre los tres grupos. Era de esperar que la relación con los compañeros tuviera un impacto mayor sobre la reminiscencia entre los dos subgrupos anómalos y que una mayor interacción con el compañero estuviera asociado a patrones de adaptación, como realmente se encontró. La relación con la familia basada más en los lazos intergeneracionales que en la homogeneidad no tenía los mismos efectos sobre la reminiscencia.

Todavía hay otro factor posible que puede ayudar a explicar las diferencias sociales en la adaptabilidad de la reminiscencia: la continuidad. Varios investigadores, incluso Chiriboga  y Gigy (10), Falk (45), y McHugh (46), han encontrado que las personas tienden a reconstruir sus recuerdos más ampliamente bajo condiciones de cambio. Como se vio antes, la incapacidad para utilizar las experiencias del pasado se ha asociado con la depresión, la muerte y la mala adaptación para el traslado (11, 18). Esta perspectiva sugiere que las personas que experimentan mayor discontinuidad entre el papel del pasado y el presente y otras situaciones, rememoran más extensamente, reflexionando en el significado del pasado para enfrentarse con el presente. Las opiniones negativas del pasado probablemente indicaran una adaptación con más éxito a la discontinuidad.

 
            La cantidad real de continuidad no se ha medido. La continuidad percibida en los últimos cinco años y desde la edad de cincuenta años no tenía una relación clara con la reminiscencia. Se necesitan medidas más adecuadas de continuidad para estudiar este factor. A un nivel conceptual, parece que las mujeres solteras han experimentado la mayor continuidad entre el pasado y el presente: a diferencia de los subgrupos de viudos no han experimentado la mayor discontinuidad, no sólo por su desolación, que se comparte con las viudas sino por su descenso relativo de poder y estatus dentro de esta comunidad de mujeres. Si este razonamiento es certero, entonces los recuerdos positivos de las mujeres solteras (y quizás de las viudas), suponen poco repaso, y su conexión con el presente sería adaptativa; se sostiene lo contrario para los viudos. La relación positiva entre mujeres pero no entre hombres, entre autoestima y las escalas de recuerdos de relación con el presente, evaluación y baja discriminación encajan con esta interpretación.

 

¿Hasta que punto reflejan estos resultados las dinámicas de la reminiscencia de la “vida real”? Como los ancianos no cuentan generalmente sus recuerdos a los entrevistadores, la investigación de la situación no es una medida directa de la rememoración natural. Sin embargo, la desestructuración, el formato de las conversaciones de la mayoría de las entrevistas intentaba ser razonablemente natural. Aunque a los entrevistados no se les preguntaba explícitamente sobre el papel de la rememoración en sus vidas cotidianas, sus comentarios proporcionan evidencias indirectas de que sus patrones normales iban paralelos a sus comportamientos en el contexto de la investigación. Por ejemplo, aquellos cuyos recuerdos presentaban baja elaboración, digresión, y evaluación a menudo mencionaban que generalmente no empleaban mucho tiempo rememorando y se veían a sí mismos orientados hacia el presente y el futuro. Varias mujeres que presentaron recuerdos elaborados y puntuaciones bajas en la escala de adaptación expresaban infelicidad por el hecho de que tendían a vivir demasiado en el pasado, mientras que varios hombres que también daban recuerdos trabajados pero puntuaban alto en satisfacción de vida y autoestima dijeron que la reminiscencia, solos y/o con amigos, era una actividad frecuente y satisfactoria en sus vidas.

CONCLUSION

Los resultados de este estudio exploratorio apoyan claramente la opinión de que el contexto social es una variable importante que determina la relación entre la reminiscencia y la adaptación en la vejez. Las funciones particulares de la reminiscencia, tales como mantener una imagen de uno mismo positiva, llevar bien las transiciones, o reconciliarse con los conflictos del pasado debe variar según las características sociales relativamente duraderas del individuo, los acontecimientos de la historia de su vida, las normas de los grupos, y/o las circunstancias sociales actuales. Desde una perspectiva sociológica, sería particularmente interesante estudiar la utilidad de la rememoración como un medio de interacción e intercambio sociales.

     Los datos actuales son insuficientes para probar la posible explicación esbozada antes. Estudios sistemáticos de muestras grandes incluyen un amplio rango de situaciones y características sociales necesarias.

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